BUÑUELOS DE VIENTO CON CREMA PASTELERA
" ESTÁN RIQUISIMOS"
Estos son los ingredientes que vamos a utilizar:
- 50 gramos de harina
- 35 gramos de mantequilla
- 65 ml de leche
- 2 huevos
- 2 cucharadas de anís seco
- 1 poco de canela
- 1 pizca de sal
- ralladura de limón
Para la crema pastelera:
- 75 ml de leche
- 25 gramos de azúcar
- 10 gramos de maicena
- 2 yemas de huevo
- 1/2 rama de canela
Por un lado, tenemos que preparar la crema pastelera.
Ponemos a calentar la leche con la rama de canela y la mitad del azúcar,
y mientras tanto en un bol aparte mezclamos el resto del azúcar con las
yemas y la maicena. Cuando la leche empiece a hervir, añadimos la
mezcla y removemos muy bien con varillas, dando bien en las paredes para
que no se pegue, hasta que vuelva a cocer. Retirar y dejar enfriar,
removiendo de vez en cuando para evitar que salga corteza.
Mientras dejamos enfriar, vamos preparando la masa.
Ponemos en un cazo a calentar la mantequilla con la leche y una pizca de
sal. Cuando empiece a hervir, retiramos del fuego, añadimos la harina
previamente tamizada, y removemos enérgicamente hasta que se separe de
las paredes y se quede algo compacta.
Añadimos las dos cucharadas de anís seco, la ralladura de limón, la pizca de canela, y mezclamos.
A continuación, añadimos un huevo, y removemos hasta que esté totalmente
integrado. Para el siguiente, lo batimos y vamos añadiéndolo poco a
poco. Más o menos vais a necesitar la mitad. La consistencia que debe
quedar, es como la de la crema, aunque algo más líquida.
Cuando ya esté listo, añadimos la crema pastelera a la mezcla anterior y removemos. Ya tenemos la masa para los buñuelos lista.
Así que calentamos una sartén con bastante fondo y mucho aceite
(nosotros preferimos de girasol, para no añadir sabor). El aceite tiene
que estar caliente, pero no achicharrando!! Porque se tienen que hacer
por dentro, sin quemarse por fuera. Mejor que os paséis de flojo que de
fuerte.
Para echar los buñuelos, nosotros nos ayudamos con una cucharita.
Cogemos un poco, y con el dedo untado en aceite empujamos y echamos en
la sartén. Así, más o menos tienen todos el mismo tamaño, y salen
redonditos.
Los ponemos en la sartén y dejamos que se hagan. Normalmente, cuando ya
están listos, se dan la vuelta solos, y si no los ayudamos con una
espumadera.
Cuando los tengamos listos, los sacamos y ponemos en papel de conia, para que absorba el aceite.
Antes de que se enfríen, los rebozamos en azúcar o en una mezcla de azúcar y canela, eso ya como más os guste a vosotros!!
Lo ideal es comerlos cuando estén templados.
Disfrutadlo para la SEMANA SANTA










No hay comentarios:
Publicar un comentario